Hace un mes, Apple lanzó la versión final de iOS 26, presentándola como “el mayor rediseño en años”. La gran novedad fue la interfaz Liquid Glass, un estilo visual basado en transparencias que buscaba dar un aspecto moderno y elegante. Sin embargo, esta apuesta estética no ha estado exenta de críticas.
Muchos usuarios han señalado que el nuevo diseño afecta la legibilidad de los textos, iconos y notificaciones. Aunque los fondos oscuros mitigan un poco el problema, la sensación general es que la interfaz se ha vuelto menos práctica.

¿Por qué Liquid Glass genera problemas de legibilidad?
La intención de Apple era ofrecer un sistema más “vivo” y con sensación de profundidad, pero en la práctica, los textos se confunden con los fondos.
Las transparencias hacen que las notificaciones y los iconos pierdan contraste, dificultando su lectura.
Este inconveniente se nota sobre todo en entornos con fondos claros o coloridos, donde las letras parecen fundirse con la interfaz.
¿Qué propone Apple para solucionar este problema?
Con la próxima actualización iOS 26.1, Apple ha escuchado las críticas y ha introducido una nueva opción para ajustar la opacidad del sistema.
Según el medio 9to5Mac, esta función aparece en el menú “Pantalla y Brillo”, donde el usuario podrá elegir entre dos estilos:
Claro (más transparente): muestra el contenido que hay debajo del fondo.
Tintado (más opaco): aumenta el contraste y mejora la legibilidad.
Aunque Apple evita reconocer explícitamente que se trata de un error de diseño, el simple hecho de ofrecer esta alternativa es una señal de que toman en cuenta las quejas de los usuarios.
¿Hasta qué punto mejora la personalización?
La incorporación de esta opción representa un paso adelante en la personalización de iOS, algo que los usuarios llevan tiempo pidiendo.
Sin embargo, la mejora es limitada: el sistema solo permite escoger entre dos modos, sin posibilidad de ajustar el nivel de transparencia de forma gradual.
Además, el cambio se aplica a todo el sistema operativo, incluyendo las aplicaciones que usan Liquid Glass, lo que podría no agradar a todos.
¿Qué podemos esperar a futuro?
La llegada de iOS 26.1 muestra una evolución en la filosofía de diseño de Apple, más abierta a las preferencias individuales.
Aun así, queda margen para perfeccionar la experiencia, por ejemplo, permitiendo que cada usuario defina el grado exacto de opacidad que desea.
Lo que está claro es que Apple está aprendiendo a equilibrar mejor estética y funcionalidad, algo esencial para mantener su reputación de diseño intuitivo.